Que inutil me parece ahora pensar lo que será. Que inutil la brecha entre lo que quiero ser y lo que sere. Que inutil se me hace lo que fui, la que ya no soy. Que insoportables me resultan las ideas del amors, los recuerdos que estan de mas, que invisible se vuelve todo lo que ame.
Todo me sobra, como las cosas que ahora dejo atras. Como los barcos que voy a quemar. Las cosas son como son, ajenas y sin control, aparecen y yo solo quiero correr y saltar. Deshacerme de todo sin mirar mas atras. Las cosas que siento son las que salen, las que están, todo lo demas es un espacio vacio y triste que ya no se donde encontrar.
Los años me hacen ver que no todo es como parece o mejor aun, las cosas que aparecen siempre vienen con raices que no se ven. Y asi mis años pasan, con los dias y las noches que no se contar. Donde los nombres son sonidos que no se pronunicar.
Ya no hay nada que temer, solo el viento que anuncia una lluvia suave, pequegna tormenta quieta y ronca que acalle todo lo que alguna vez fue. Una ola y otra cayo encima del pasado, como un insensato revoltijo del tiempo. Los besos y el cuerpo que tuve, cuando crei morir porque ya no necesitaba nada mas, todo se me espuma en las manos. Todo hacia atras se me vuelve un terreno minado que ya estallo,
Todo corre fresco y simple como el agua.
Llevo conmigo la liviandad de los primeros días, esa sensación de que se te va la vida en unos segundos, de que todo basta por lo que es y por lo que podría llegar a ser.
perdón por la ausencia, así son las cosas del blog...las palabras van y vienen.
Hoy siento que he sobrevivido a un terremoto o más bien a un tsunami. La ola creció, estalló, me revolcó y choqué con el mundo. Pero ahora estoy viva, respirando otra vez.
Como me dijo la ani sabiamente, uno no está acostumbrado a estar por abajo de la rueda. Todos queremos estar arriba, todos queremos estar felices y tranquilos, pero tal como lo hace el mundo, todo da miles de vueltas y no nos queda otra que saber estar abajo para poder estar arriba otra vez.
El que no tiene expectativas, recibe sólo bendiciones.
El cielo está lleno de estrellas....
Hay veces que algo me queda como flotando en el pecho... y sé que cuando siento eso algo se anuncia. Y se hace una conjunción entre angustia y dolor, pero que no viene de mí, es algo que pasa a través de mí...una vez fue un accidente y otra simplemente pasó porque deshice el camino andado y lo volví a retomar y se desvaneció. Un par más habrán pasado como si nada, como si quisieran prevenirme de algo que al final no sucedió.
No tengo miedo,ni creo que sea sobrenatural. Sólo sé que esta es una señal ciega, que desconozco, que no sé cómo escuchar. Me gustaría encontrar la quietud para lograr mirar, para saber qué anuncia...
Poder ladrar como los perros antes de un temblor, trinar los pájaros antes del amanecer...
Quizás nos hemos hecho demasiado ciegos.
Las líneas de mis manos han cambiado, y yo no sé cómo leerlas. Tres de las líneas que antes dibujaban un gran triángulo están a punto de juntarse..
Un hombre que no conocía, más que de nombre, se mató. Se mató porque no pudo soportar el engaño de los que más quiso: su mujer y su amigo.
Quién sabe por qué se mató. Tal vez no fue capaz de abandonar lo que más quiso. O se mató porque no pudo soportar el fracaso, ni ver quebrada la burbuja donde estaba. Se habrá matado porque en ella estaba el sentido de su vida o porque su vida estaba vacía de él mismo?
He pensado en él y en su destino, he pensado en él y sin conocerlo me da un poco de rabia, porque fue débil, porque no fue capaz de seguir...a ratos me da pena y pienso que tiene que haber sido muy fuerte para decidir soltar, soltar la vida, a los que quiso, a sus hijos. Pienso en sus hijos y pienso que fue egoísta con su dolor, pero al mismo tiempo creo que fue valiente al enfrentarlo él sólo, sin involucrar a nadie más.
Él dejó todo preparado para irse, platas y cosas repartidas. Se encerró en una pieza, clausuró todas las ventanas, menos una...para que lo sacaran.
Me dijeron que el cura habìa dicho que había perdido conexión con la realidad, que no aguantó más. Pero yo creo que no, el pensó y preparó cada detalle, no prendió fuego para no dañar a nadie y quizás, escogió la muerte "más limpia" para que su hijo no lo encontrara con la cabeza destrozada. Cuidó y preparó cada paso de su muerte.
El solamente era un hombre que no quiso seguir viviendo.
Un hombre que se ahogó en el gas de su propia tristeza.
Suicidio es una palabra filuda, que la esquivamos con palabras sólo para no escuchar lo que ella nos pregunta. Lo que ella destila.
Es un grito en medio de la noche. Un espacio de silencio entre el tumulto, es un poco de calor para el que ya se heló de frío, un poco de paz cuando ya no hay razones, ni ganas.
Es un espejo que nos hace mirarnos atentamente.
Qué es lo que nos mantiene con vida? Cuál es el sentido? Qué quedará de todo esto?
Dicen que las personas fuertes no se rinden nunca, que los débiles son los que se entregan. También dicen que las malas hierbas nunca mueren y que todos los que se van son ángeles. ¿Quiénes son los débiles? ¿quiénes son realmente los fuertes?. Acaso hay quienes creen saber quiénes son los buenos y quienes los malos.... Creo que ninguno de ellos existe como tal.
Y nadie sabe cuán fuerte, ni cuan débil será más adelante.
La vida no es justa, ni fácil, y como dice la canción nadie dijo que lo sería. Lo que nos queda a los que quedamos, es intentar descubrir algo que ellos ya no quisieron buscar.
En el decálogo 1 de Kieslowski pawell, con su carita dulce, le pregunta a su padre sobre la muerte. Le pregunta qué sentido tiene el sentirse tan contento por haber sacado un cálculo si después se encuentra con el perrito de la calle muerto? Y sigue inocentemente tirando el hilo de la madeja: ...Y después de la muerte...qué es lo que queda?
El padre responde: las cosas que has hecho, lo que queda de ti en la memoria de otros...
